¿Es la incidencia política un camino?

Para RedEAmérica en asocio con la Fundación DIS, es grato compartir este trabajo que busca ofrecer orientaciones y reflexiones en torno a la incidencia en políticas públicas, desde la óptica de la inversión social privada. Este documento no pretende ser una receta sobre incidencia ni busca abarcar todos los asuntos relacionados a esta temática. Aspira ser la primera versión de un material que irá siendo perfeccionado y complementado a medida que RedEAmérica y sus miembros aprendan y maduren sus propias acciones en este campo e incorporen conocimientos y prácticas de otras fuentes. De tal forma que los lectores de este trabajo están invitados a discutirlo, a agregar nuevos elementos y a contribuir en la construcción continua de este producto.

RedEAmérica quiere agradecer a todos los que aportaron para el desarrollo de este documento. A la Fundación DIS, por su participación y cofinanciación del taller sobre incidencia en políticas públicas realizado con el Nodo Colombiano en noviembre de 2011 en Bogotá, que entregó insumos importantes para enriquecer el contenido de este trabajo. A Carolina Escobar, quien aportó sugerencias, comentarios y recomendaciones valiosas a este trabajo. Al igual que a los panelistas y miembros de RedEAmérica que participaron en este taller y en las demás mesas de trabajo sobre este tema, realizadas en los Foros Anuales de la Red en 2011 y 2012, así como los comentarios consignados en la plataforma de información de RedEAmérica a través de las comunidades de aprendizaje.

¿Por qué este tema interesa a RedEAmérica y sus miembros? Hay razones asociadas a los propósitos institucionales de la Red y motivaciones de orden práctico. Desde el punto de vista de sus objetivos institucionales, RedEAmérica aspira incorporar el enfoque de desarrollo de base a las estrategias y políticas de superación de la pobreza a nivel nacional y regional, lo que implica una acción de incidencia en política pública. De otro lado, sus miembros, los inversionistas sociales privados - ISP, han asumido el propósito de ampliar la escala de los impactos, incrementar la sustentabilidad de las acciones emprendidas y extenderlas en el tiempo y a un grupo amplio de comunidades. La incidencia en política pública puede ser un camino para lograr estos objetivos en la práctica, aun que no es el único.

En tercer lugar, los miembros de la Red buscan incidir en la creación de un ambiente propicio para la acción colectiva de los más pobres y a la vez acompañar a las comunidades para que ellas mismas puedan tener voz e influencia en el diseño, ejecución y evaluación de las políticas y decisiones públicas. El desarrollo y logro de estos objetivos es subyacente a la incidencia en políticas públicas como una estrategia de acción.

En consecuencia, la Red y sus miembros están inmersos en el tema y aspiran comprender y profundizar sobre qué es y cómo se hace incidencia en políticas públicas, entre otros aspectos relacionados, para actuar en consecuencia.

La atención de la Red y sus miembros en la temática, no es ajena al creciente interés de los inversionistas sociales privados por la incidencia en políticas públicas como una de sus estrategias de trabajo. Hecho que ha animado a la Fundación DIS a unirse a esta iniciativa. No obstante, este incremento en la motivación del sector por el tema no siempre ha estado acompañado por una expresión práctica de realizaciones, y se percibe que aún sobresalen más las equivocaciones y frustraciones. ¿Por qué es así? ¿Este es o no un campo propicio para la acción de la inversión social privada? Son preguntas que RedEAmérica comparte con otras organizaciones inmersas en este campo.

Para avanzar más y con buenos resultados, probablemente es necesario comprender mejor qué es incidir en políticas públicas, porqué hacerlo desde la ISP, los aportes y limitaciones de la ISP en este campo, qué se requiere para hacerlo y cómo se hace; y en este proceso, aceptar que se trata de un campo especializado y político. Este material intentará ofrecer algunos elementos preliminares sobre estos puntos.

¿Es un campo propicio para la ISP? El sector privado que invierte socialmente en su gran mayoría ha roto con el asistencialismo, pero su acción con frecuencia aún se debate entre suplir las deficiencias del Estado como garante de los derechos de los ciudadanos, y generar acciones complementarias e innovación social para nutrir las políticas públicas y lograr acciones de escala y de impacto. Cuando los inversionistas sociales privados acogen el asistencialismo o el camino dehacer o remediar lo que Estado no hace, no solo eximen al Estado de su responsabilidad y generan pasividad en la ciudadanía, sino también se vuelven ineficientes e ineficaces en la atención de los derechos, porque tienen limitaciones de instrumentos y recursos para transformar el problema con la escala, el impacto y la sostenibilidad requerida.

En el Foro Internacional de RedEAmérica en 2012, Francisco Tancredi decía: “Los jóvenes salen mal preparados de la escuela pública para enfrentar la vida y el mercado laboral. ¿Debe la ISP financiar cursos de alfabetización digital para unos pocos afortunados que tendrán acceso a estas oportunidades o debe ayudar a diseñar prácticas y políticas públicas para mejorar el desempeño de las escuelas? Qué tiene mayor alcance?” Y continuaba Tancredi, “el papel noble del ISP es invertir en la innovación social para iluminar nuevos caminos para la sociedad y no el de suplantar o corregir déficits de las acciones políticas gubernamentales. El verdadero resultado del trabajo de la ISP debe ser el de alimentar las políticas públicas y el arsenal de buenas prácticas.”

Si se comparte este planteamiento, los inversionistas sociales privados deben involucrarse en el campo de las políticas públicas. Sin embargo, si lo hacen deben entender cuáles son los requerimientos de esta estrategia de trabajo, y cuáles son las posibilidades y limitaciones de esta tarea cuando es asumida desde la ISP. No se trata de generar un modelo exitoso y venderlo al sector público, es necesario, en lo posible, trabajar en alianza con éste, y pensar en escala sobre cómo las instituciones y las políticas incorporarán, adaptarán y promoverán soluciones a los grandes problemas que aquejan a la sociedad. Tampoco se trata de limitarse a reproducir y ejecutar las políticas públicas, o complementarlas de forma pasiva, sino coadyuvar a la consecución de resultados transformadores y sostenibles en beneficio del interés colectivo.

Trabajar en el campo de las políticas públicas supone además, introducirse en el campo de ejercicio institucional y político (no politiquero), asumir riesgos, desarrollar competencias para hacerlo, perseguir con persistencia y paciencia inteligente, resultados que ocurren normalmente a mediano y largo plazo, aprender a relacionarse en un marco de cooperación y autonomía con los órganos del poder público y con otros actores de la sociedad. ¿Están los ISP preparados para asumir este rol y estos retos? Posiblemente, todavía no, pero deben avanzar y lo harán.

Esperamos que esta publicación contribuya a la reflexión y la acción en este campo.

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